Oh, amores platónicos, tan caóticos como apasionantes.
No me mal entiendan, no me refiero a cuando enfocaron el trasero de Ashton Kutcher en No Strings Attached y las ganas de gritar '¡cosita deliciosa, hazme tuya!' en plena función de cine, no. Quiero que visualicen esa traga no correspondida que todas hemos tenido en algún momento, echen cabeza, el hermano mayor de su amiga de toda la vida el cual aún las ve como una hermanita más, ese vecino que lo ven siempre con chicas las cuales si no son modelos, son algo muy parecido o, una aún más común, aquel profe por el que todas mueren y -oh sorpresa- ustedes no se quedan atrás.
Como cuando mi hermana ve a Sebastián, ese profesor que más cara de muñeco no podría tener, por los pasillos de la universidad y la derrite cuando él capta su mirada furtiva y ella queda desarmada. Esa es la sensación que causan sobre nosotras y no podemos evitarlo, fantasear no es un delito pero, ¿qué sucede cuando la realidad supera a la ficción?
Que un crush pase a ser tu bae es un proceso peligroso, ya que nada te asegura que todo salga de la manera que lo visualizas porque, por supuesto, no crees lograr estar ahí. Piensas que eres invisible para él, no crees estar en su liga o, sencillamente, es mucho mayor.
¡No se desanimen! Subestimarse es un error fatal que cometemos más seguido de lo que se debería y no podemos asumir lo que está pasando por la cabeza de alguien sin tener una cercanía a esta, he ahí el paso difícil: lograr una conexión. Una vez saben que existe un gusto mutuo las cosas fluyen como agua en cascada, todo puede ser mejor de lo que en algún momento fantasearon y podrían llevarse una gran sorpresa al conocer mejor al susodicho quien, no mucho tiempo atrás, lo visualizaban como 'el tipo 10', que entre él y lo inalcanzable sólo hay un paso.
Sin embargo, hay que mantener al lado pesimista siempre presente, no todo puede suceder como lo esperan, nuestra vida no fue escrita por Nicholas Sparks y la decepción nunca deja de ser una opción; así que, mi querida amiga, no te cierres ante eso ni pienses que es una pérdida de tiempo, pero siempre ten los pies en la tierra.
-W
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¡Que identificada estoy! Me pasa cuando veo a "Mi Grey" en el gimnasio, vivo pensando que soy invisible para él. Hasta que lo descubrí mirándome -¡oh por Dios! ¡Morí!- Aún así, no soy capaz de darle la cara, cada vez que lo tengo cerca trato de alejarme de él... ¡Maldita inseguridad!
ResponderBorrar¿Qué esperas, mujer? Es el momento de tomar el toro por los cuernos y posarte ante sus ojos, muchas veces los riesgos valen la pena.
Borrar¡Besos!
Qué pasa con el crush de tu hermana ? Si le presta atención ? Si supera la ficción en este caso ?
ResponderBorrarTú lo has dicho, es el crush, nothing else.
Borrar¡Abrazo!
Cuando no nos sentimos lo suficientemente guapos o guapas para nuestros deseados, nos enfocamos claramente a esquivarlos, solo queremos disfrutar con una miradita y le tememos al rechazo, la inseguridad nos domina :(
ResponderBorrarHay que dominar nuestros instintos e inseguridades, de lo contrario, ¿Cómo conseguiremos lo que queremos en la vida? Para que los demás te vean guapa/o, debes sentirte así. ¡Primero tú, segundo tú y después los demás!
BorrarUna nunca sabe que alcances pueda tener, lo mejor de todo es que son cosas que jamas se olvidaran,Esas miradas del profe Daniel eran fatales para mi, Tiempos aquellos cuando el profe sexy sabia que era sexy y caminaba lenta y sensualmente por los pasillos, Ay aquellos días
ResponderBorrarEsta entrada en particular me gusto mucho.
Un abrazo La Retadora
Y ese nerviosismo que se siente cuando te deja la mirada encima, también lo digo por experiencia propia.
BorrarEspero valiera la pena la espera
¡Besos!