viernes, 14 de agosto de 2015

¡Sálvame, Señor!


Erase una vez una chica sin mucha suerte, pero con algo en su mano que era más poderoso y preciado que cualquier otro objeto, su smartphone. Sin problema alguno, aquella doncella encontró entre horas de aburrimiento algo que llamó su atención.
La aplicación fue descargada y la diversión apenas comenzaba. 

Después de a muchos hombres pasar, la desesperación decidía incrustarse en su cabeza y, de un momento a otro, vio una foto que su atención captó. Un match apareció y así la conversación inició. 

Luego de por un par de tragos ir y una charla amena de compañía, a un lugar más cómodo se dirigieron. Pasadas las 4:00 a.m. Cinderella tomó sus cosas y sin decir palabra alguna, siguió su propio rumbo.

Y vivieron felices para siempre, porque nunca más hablaron otra vez.

-W

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5 comentarios:

  1. Entonces Cinderella comprendió que captar la atención,
    no es sinónimo de arrebatar un corazón.

    Más hace falta en un caballero seguridad, una dosis de espontaneidad y encanto y finalmente un toque de picarda para lograr a una dama desafiar, provocar y cautivar.

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    1. Pero una dama de verdad no anda por ahí besando ranas a ver si da con algún príncipe.
      Cenicientas hay muchas, ya que hoy día el polvo y las cenizas no se encuentra en sus vestimentas si no en sus cerebros.

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    2. Con un cuerpo cautiva cualquiera, con una mente, es complicado. El problema es encontrar al Prince Charming que logre sacar esa parte de Cinderella.

      Kisses

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  2. Interesante entrada, pues fue por dicha aplicacion que te vi una vez y ahora me encuentro leyendo tu blog...

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    1. ¡Cuéntame tu experiencia con ella! Espero no sólo disfrutes esta, sino de mis otras entradas.

      Un beso

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